sábado, octubre 23, 2004

Entre la espada y la pared

Estoy en una situación comprometida en ocasiones: entre dos ejércitos enfrentados, entre dos caminos que se bifurcan, entre el cazador y su presa.
Muchas veces me gustaría no tener esa responsabilidad. Seguir la vida de la gente sencilla, sin preocupaciones.
Preocuparse sólo de la hipoteca, del trabajo y de los niños. Pero en cierto modo, no sería yo. Sería solo un autómata, que sigue los patrones de una vida programada hace ya años por la sociedad en que vive: has de tener trabajo, de labrarte un futuro; has de tener casa, coche y perro; casarte, y por la iglesia; jubilarte a los 65 y morir algunos años después.

Y no es mal plan, para quienes no deseen pasar por uno de los trances más difíciles que existen: decidir por dónde quieres llevar tu vida. Es cómodo seguir ese esquema y no buscar alternativas, porque la alternativa implica hacerse una de las preguntas para la que el ser humano lleva más tiempo intentando encontrar una respuesta: ¿porqué estamos aquí? ¿Cual es el motivo de nuestra existencia?

Pues aunque perdido y asustado, mientras busco mi respuesta, prefiero estar en el campo de batalla.

3 Comentarios:

Anonymous Anónimo dijo...

Yo creo que esa pregunta se la ha hecho todo el mundo alguna vez. Y sino se lo ha planteado malo. ;)
A veces, hay que pararse en el camino, y plantearse ese tipo de cuestiones.

Saludos. :)

----
blog.corsaria.com

9:32 p. m.  
Blogger elsacapuntas dijo...

La vida es como uno quiere que sea.

Si quieres que sea aburrida, será aburrida, pero si tu quieres que se distinta está en tus manos.

6:44 p. m.  
Blogger Lafriky dijo...

Yo me la hago cada día, aunque en estos momentos estoy muy perdida,..

7:20 p. m.  

Publicar un comentario

<< Home